NO ES CREÍBLE QUE LOS NIÑOS SE COMPORTEN COMO ADULTOS
NIÑOS ADULTOS
Película interesante, aunque desaprovechada, "Pan negro" lo tiene todo para ser un film excepcional: una buena historia situada en la postguerra española, un contexto rural lleno de miseria muy conseguido, unos actores excelentes y una fotografía sugerente. Sin embargo, después de un arranque muy prometedor, la trama va perdiendo fuerza poco a poco lo que implica cierta pérdida de interés por parte del espectador. La apuesta por el protagonismo de los actores niños es muy arriesgada además de forzada. No es creíble que los niños se comporten como adultos, con unos diálogos de tal profundidad que hacen que el espectador los perciba forzados y pretenciosos. Tal vez la película hubiera funcionado mucho mejor si el protagonismo lo hubieran llevado actores tan excepcionales como Laia Marull, Eduard Fernández o Sergi López que bordan sus escasos papeles. ¡Lástima!
Roman Polanski nunca decepciona.Desde sus inicios con la Semilla del Diablo, pasando por El piano, sin olvidarnos de Luna de hiel o Frenético, hasta llegar al actual estreno de El Escritor, este director tiene la inestimable virtud de conmover al espectador. EL ESCRITOR es un thriller con tintes políticos, pero también y, sobre todo, una película que nos interroga sobre la capacidad de manipulación que tienen los poderosos sobre todos los rincones de nuestra sociedad. Los seres humanos anónimos, como el escritor de la película, somos cada vez más números y menos personas. Alguien hace lo que quiere con nuestras vidas. Cuando es necesario hay crisis, pero si es preciso la crisis desaparece. Todo está manipulado y lo peor es que quien lo manipula es tan poderoso que resulta invisible. Ese es el mensaje de una película imprescindible.
EL FANATISMO ES LA ANTÍTESIS DE LA SABIDURÍA HUMANA
Inteligente película de Amenábar, llena de sugerencias, que reivindica valores tan fundamentales como la libertad, la justicia y la sabiduría. La película está situada en la Alejandría del siglo IV, en plena decadencia de Imperio Romano y donde el cristianismo era un fenómeno imparable. La contraposición entre el fanatismo religioso, encarnado por los cristianos radicales, y la inteligencia, encarnada por Hipatia, filósofa y científica, pone en evidencia lo que el ser humano podría ser si no malgastase su potencial sabiduría en terribles fanatismos generadores de guerras fraticidas. Película totalmente trasladable a nuestra época, plagada de terrorismos fanáticos y guerras inútiles provocadas por intereses bastados. Si los seres humanos buscáramos la verdad como Hipatia -mujer impía y pagana- nuestro mundo sería más justo, libre y solidario.
Escrita con gran delicadeza, es de esas novelas que te reconcilian con la buena literatura. Con un lenguaje exquisito María Dueñas cuenta una historia repleta de sorpresas que engancha al lector de principio a fin. Situada a caballo entre la Guerra Civil española y la Segunda Guerra Mundial la aventura de Sira, la protagonista, hace que revivamos las grandes novelas clásicas de aventuras.
Trilogía de 2100 págs. que se lee como si fueran 210
LISBETH SALANDER, LA DIOSA CIBERNÉTICA
Cuando era niño, como todos los nlños, tenía mis héroes, personajes de ficción con los que fantaseaba y a los que podía recurrir cada vez que, impotente ante cualquier injusticia, necesitaba que hicieran posible lo imposible. Eran protagomistas de cómics como El Capitán Trueno, El Jabato...Y cuando apareció la televisión me ensimismaba con series como Bronco, La Ponderosa o El Fugitivo en las que siempre los buenos, mis héroes, daban su merecido a los malos en forma de palizas, humillaciones e, incluso, si eran malos malísimos,ejecutándolos sin piedad.
Lisbeth Salander, protagonista principal de la serie Millennium, encarna en nuestro entorno digitalizado, lo que representaban estos héroes hace casi medio siglo. En muchas ocasiones he escuchado expresiones como "si Dios fuera todopoderoso no permitiría que nuestro mundo continuara plagado de desgracias, injusticias, guerras y de tanta desolación". Lisbeth es como una diosa capaz de imponer justicia ante la impunidad de los poderosos. Sin embargo lo que hace que esta heroína sea tan atractiva y magnética para el lector es su aparente fragilidad y su timidez, casi enfermiza, que no es sino una coraza que esconde tanto su enorme capacidad para amar como su miedo a no ser amada. Lisbeth pasará a la historia como uno de los personajes de ficción imprescindibles e impregnados de la filosofía vital que nos transmitía Don Quijote. Sería injusto olvidar al periodista Mikael Blomkvist, otro personaje capaz de todo por defender lo que es justo, pero creo que uno de los grandes aciertos de la trilogía consiste en que Lisbeth vaya acaparando protagonismo conforme avanza la historia. Ella y su ordenador son capaces hacer un mundo mejor.
En cuanto a la película "Los hombres que no amaban a las mujeres" debo confesar que su visión me motivó a leer el libro, solo por eso creo que merece la pena.